4 de marzo de 2011

0 Guardia de Palacio

La Guardia de Palacio es, como se sabe, uno de los grupos dependientes de la Escuela de Carabineros. Fue solicitada al maestro José Goles Radnic la composición de un himno, que fue aprobado por el mando y se grabó en disco del sello EMI-ODEON, cantado por los Aspirantes. Esta pieza, es un canto que interpreta el quehacer de una unidad distinguida y especial. Antiguamente, existía la costumbre de que la Guardia entrara a la Escuela después del relevo de Palacio, marchando por la entrada principal en forma solemne al compás de la banda. Hoy esa tradición se ha perdido, puesto que la unidad entra y sale en buses. Se han hecho intentos para que el respectivo personal cante su himno, pero por la alternancia de los horarios de permanencia en el cuartel, no se ha logradoal vez se ha conseguido parcialmente. Por otro lado, no hay conocimiento de que el Orfeón Nacional lo haya interpretado en los desplazamientos. No hay razones técnicas que lo impidan, salvo la rutina de emplear marchas más comunes. Se incorpora a la lista porque fue una tarea cumplida; puesto que se enseñó a los alumnos, se instrumentó y se grabó. Dejarlo en el archivo no servirá de nada, en cambio, al publicarlo, queda abierta la posibilidad de que sea útil.


Guardia de Palacio alerta
un nuevo día y otra clarinada
y con ese canto puro
hoy reanudamos la feliz jornada.

Guardia de Palacio el tiempo
no pasa en vano, dejó memoria,
bajo las cruzadas carabinas
marcando honores para nuestra historia.

Guardia, noble guardia
es nuestro símbolo el escudo patrio,
y el sagrado emblema
en nuestro pecho tiene su palacio.

Nuestros corazones
latiendo siempre cubrirán la guardia,
y con el tricolor terciado al pecho
daremos nuestra vida por guardarla.

Las generaciones pasan
la Guardia queda junto a sus relevos,
y Carabineros forma
de juventudes otros brotes nuevos.

Orgullosas tradiciones
gloriosas dieron frondoso manto,
que honra a cada hombre y cada guardia
pues somos hijos de ese mismo árbol.


Fuentes Consultadas:

Himnario Institucional de Carabineros de Chile. Recopilaciones del Maestro José Goles Radnic. 1993.
 

1 Sable Amigo

La entrega de sables y espadines constituye una ceremonia tradicional en la Escuela de Carabineros. Los Aspirantes, desde su formación inicial por escuadrones en línea hacen rompimiento, sucesivamente por cursos, al compás de marchas tocadas por el Orfeón Nacional, hasta alinearse en formaciones abiertas que permitan el ingreso de sus padres y apoderados para hacer entrega de sables o espadines, según sea el escuadrón que corresponda. El acto representa el primer contacto oficial del alumno con un arma, como es el caso del sable, que lo acompañará durante toda su carrera profesional. La participación de padres y apoderados, da el sello emotivo a esta ceremonia. Después de verificada la entrega, a su vez, cada curso se retira en formación al ritmo de un marcha hasta llegar a su posición inicial. Al final, solía efectuarse un canto masivo de toda la formación, pero no existía un himno especial que se refiriera a los contenidos de la ceremonia. Ello dio la motivación para escribir el canto que primitivamente se llamó “Sable Amigo”, pero el uso y la costumbre terminaron por llamarlo “Sable Mío”, integrándose a la tradición de la Escuela. La composición pertenece al maestro José Goles Radnic.

I
Es mi sable símbolo de mando
arma noble, luz y autoridad,
si envainando expresa mansedumbre,
empañado es fe y es paz.
Guarda en sus reflejos fulgurantes
todo su patriótico historial;
ese que empuñaron nuestros héroes
y hoy guardamos en urnas de cristal.

CORO
Sable mío,
fiel amigo,
compañero voy contigo;
a servir a la Patria dignamente
con coraje y con valor.

En tu brillose refleja,
sable mío tu grandeza
y besando tu noble empuñadura
siento que eres símbolo de honor.

II
Cuando con mi sable voy marchando
con el pecho henchido de emoción,
siento que en mi brazo se desliza
su orgullosa tradición.

De su fino acero surge airosa
una luz que juega al dibujar
su perfil glorioso en el camino
al compás del paso regular.


Nota: La segunda estrofa jamás ha sido cantada.
 
 
Fuentes Consultadas:

Himnario Institucional de Carabineros de Chile. Recopilaciones del Maestro José Goles Radnic. 1993.

0 Subteniente Adiós

Fue parte de una cantata más extensa, en la que participaron dos coros. Uno situado en la tribuna y otro formado por Aspirantes en el centro de la pista. Se iniciaba con un himno denominado Caballeros del Orden, que daba el nombre a la cantata. La idea era la siguiente: Carabineros está lleno de virtudes que merecen elogios, pero resultaba algo incongruente que los mismos Aspirantes ponderaran sus propias virtudes. Se concibió así un diálogo de dos coros. El de tribuna, mixto, representaba en este contrapunto a la civilidad agradeciendo el servicio que presta la Institución, a través de su canto. A la inversa, el coro de Aspirantes respondía sobre el cumplimiento de sus propios deberes. En la parte central una voz femenina, simbolizando el sentir de la Escuela. Le expresaba, al Subteniente que egresa, un emotivo adiós. Ese canto es el que aquí se describe, el cual fue muy aplaudido por el público asistente. Se incluye como una curiosidad informativa de las innumerables variantes que el profesor de coros trató de incluir con la anuencia de los mandos, tratando de ser creativo y novedoso. La cantante que hizo el solo era una profesional de pergaminos, ya que había cantado en el Teatro Municipal el segundo papel de la famosa ópera Madame Butterfly. El tiempo borra estos recuerdos. Nunca se puso una grabadora para conservar la audición objetiva de lo realizado. Hoy sólo quedan viejos borradores y la instrumentación. La letra y la música, pertenecen al maestro José Goles Radnic.


Esa Patria, tierra linda,
ya te espera, ya te quiere
y desiertos y campiñas
te darán la bienvenida
cuando llegues...

En tus hombros esa estrella
no es un símbolo sencillo,
es un gran deber que pesa
y que exige la pureza
de tu brillo.

El más bello de los premios
que tendrás en la carrera
es la noble recompensa
que te ofrece justiciera
tu conciencia...

Ya te llama Subteniente
el deber de tu misión,
te deseo buena suerte
Subteniente adiós,
Subteniente adiós,
Subteniente adiós....


Fuentes Consultadas:

Himnario Institucional de Carabineros de Chile

2 de marzo de 2011

1 Himno Fúnebre de Carabineros

Cuenta el maestro Sr. Goles que, hace muchos años, siendo espectador de una película denominada “Los Condenados de Altona”, en la cual participaban como protagonistas Frederic Marsh y Maximilian Shell, le impactó el sobrecogedor carácter de la melodía perteneciente a su música incidental. En la obscuridad del cine, anotó la melodía y trató de saber algo más de ella. De su autor no pudo saber, pero sí su origen, que era eslavo. Años más tarde, escribió aquellos versos adaptados al ritmo fúnebre de ese trozo musical; y elaboró un toque de trompeta en Si bemol para acompañar su posible interpretación. Esta pieza, cuenta con pautas para voces femeninas y masculinas, aunque han sido más veces los hombres, quienes han debido interpretar con más frecuencia este himno. Posteriormente, fue incorporada a la Cantata a los Caídos en Actos de Servicio. La primera vez que se interpretó fue con el coro mixto de la Escuela de Carabineros, cuyas voces femeninas pertenecían a la primera promoción de Aspirantes del Escalafón Femenino. Eran los días en que se llevaban a efecto los funerales del Teniente Hernán Merino Correa, y el lugar era la Catedral de Santiago. Recientemente, una de las interpretaciones más recordadas, fue realizada con motivo del fallecimiento del General Director, Sr. José Alejandro Bernales. Su autor es Don José Goles Radnic.

 
Aquí junto al borde del ser y no ser,
frente al misterio sin igual doliente y cruel,
cantemos muy quedo, como una oración,
con voz que llora en el adiós, postrer adiós.

Se fue el camarada y en pos de eternidad,
va recorriendo la ruta sin final;
su bota guerrera, por siempre, jamás,
por los cuarteles del silencio marchará.

Descansa, descansa, amigo leal,
que dos cruzadas carabinas velarán,
tu eterno reposo, tu ruta de paz
por el camino de la gloria celestial.

Se fue el camarada y en pos de eternidad,
va recorriendo la ruta sin final,
cantemos muy quedo, como una oración,
con voz que llora en el adiós, postrer adiós.
 
 
 
Fuentes Consultadas:

Himnario Institucional de Carabineros de Chile

0 Bella Bandera de Chile

Hubo un período en la Escuela de Carabineros en que, para ceremonias especiales, se preparaban actos recreativos como, por ejemplo, equitación de alta escuela. En una de esas tantas ocasiones, se preparó el “Tattoo de las Banderas”, en el cual participaron aspirantes y escuadrones de la Escuela de Suboficiales de la Institución. 

Alrededor de 700 hombres portaban astas con banderas chilenas. Todas iguales. Se realizaron diversos movimientos, giros, etc., lo que conformó un espectáculo dinámico, que concluía con un desfile ante la tribuna de honor.

Debido a que el desfile cobraba fuerza expresiva a raíz del paso de las banderas, se pensó en el Himno a la Bandera, de Enrique Soro,  para acompañar el acto, pero si bien la pieza era melódica, difería en la marcialidad necesaria de acuerdo con la situación. Por ello fue creada esta marcha, que sí cumplió el objetivo. Los versos son del Sr. Manuel Lira Silva y la música, del Sr. José Goles Radnic.

Bella bandera de Chile,
retrato fiel de mi tierra.
Cuando en mi Patria se encierra,
caben tus nobles perfiles.

En ti los rotos viriles
y la mujer compañera,
la pampa, la sementera,
la mina, el mar y los Andes;
todo lo bello, todo lo grande
sabe de ti mi bandera.

Coro

Con todo orgullo
oigo el murmullo
que habla de Prat, O’Higgins y Carrera,
mientras tremolas sobre las olas
o en el confín de cielo y cordillera.

En tus arrullos oigo mensajes
del más allá henchidos de coraje,
de esos que un día dieron su vida
para lograr la Patria libertad

Bandera rojo, blanco, azul,
rojo de cobre, azul de mar.
Bandera rojo, blanco, azul,
blanco de estrella, nieve y sal.




Fuentes Consultadas:

Himnario Institucional de Carabineros de Chile

27 de febrero de 2011

0 Novedades en el Blog

21 de Mayo de 2010. Glorias Navales en Terreno.
 
Estimados amigos, durante los días que han transcurrido, dentro de mis obligaciones diarias, he procurado el tiempo necesario para poder incluir algunas novedades que, de seguro, a más de alguien le será de interés.

Para empezar, les comento que estoy terminando el ítem relacionado con el Ejército. Como todos saben, es la rama más antigua de las Fuerzas Armadas, de modo que es la que posee una gran cantidad de antecedentes y detalles. Precisamente, son estos últimos, los que se han ido asociando y uniendo al texto central, y ello pueden comprobarlo en los enlaces a biografías, notas al pie, enlaces a sitios externos o lo que corresponda. Similar labor se desarrolla en el ámbito fotográfico, puesto que los aportes y las búsquedas han sido escogidas para amenizar los escritos desde una perspectiva que sea fácil de comprender por todos quienes visiten el Blog BMC. Paralelamente, estoy trabajando en el desarrollo de los listados de marchas e himnos para insertar reproductores. Estas herramientas, se distribuirán en tres frentes: El primero, comprende las marchas "de estudio", dejando aquí algunas conocidas y otras no tanto, pero en buenas versiones. El segundo frente, corresponde a los registros en vivo que he guardado de aquellas ocasiones en que grabadora en mano, he ido siguiendo las bandas de las diferentes unidades. Aquí, también hay tomas realizadas por uno de los primeros colaboradores del Equipo BMC, Eduardo Morales. Por último, el tercer frente corresponde a la inclusión de música en la sección de historias de himnos y marchas. Siempre que sea posible, la melodía acompañará los datos históricos de la pieza musical que se presente en su momento.

Les invito a recorrer, comentar y disfrutar de este maravilloso mundo de música e historia; un colorido y singular recorrido por los aires marciales de Chile y del mundo. Pronto, más sorpresas y novedades.
Saludos a todos quienes visitan el Blog del Equipo Bandas Militares de Chile.


Luis Alberto Rodríguez Amigo
Administrador

17 de febrero de 2011

0 Formulario de Registro de Bandas


Estimado Instructor, si Ud. desea registrar su agrupación en nuestra base de datos, sírvase completar el presente formulario. De esta forma, podremos mantener un registro permanente y, por consiguiente, establecer un fluido canal de comunicación en futuras ocasiones. TODOS los campos son obligatorios. De esta forma, podremos respaldar un trabajo serio y responsable.

Nombre de Banda *

Escriba el nombre de la banda a la cual instruye.

Institución o Colegio al que Pertenece *

Este espacio, es para que Ud. pueda colocar el colegio o la institución a la cual pertenece la banda.

Instructor Responsable *

Nombre del instructor responsable

Domicilio Banda *


Ubicación de la banda.

Correo de Contacto para Registro *


Mediante su correo electrónico, podremos establecer nuestro canal de comunicación.

Fono de Contacto *


Descripciones Generales *

En este espacio, Ud. puede agregar datos de interés como por ejemplo, año de fundación de la banda, participaciones destacadas, premios obtenidos o cualquier otro antecedente que sirva para referirnos a la agrupación de una forma más expedita.

Agregar un Archivo Adjunto *

En este ítem puede adjuntar, por ejemplo, una fotografía de la banda.



Verificación de Imagen

captcha

Por favor, escriba el texto en el recuadro:

[Recargar Imagen] [¿Qué es esto?]

12 de febrero de 2011

0 Himno Oficial de Carabineros de Chile

Muchos de nosotros, desde pequeños, aprendimos los sones de este emblemático himno. Es uno de los más conocidos entre la ciudadanía y, por esta razón, es un motivo de legítimo orgullo en la legión de las carabinas cruzadas.

Seguramente, más de alguien se ha preguntado sobre sus orígenes y sobre quién fue su compositor. Revisando antecedentes, de acuerdo con las publicaciones internas, existen dos caminos para aclarar este punto histórico. Uno es un trabajo que, gentilmente, me ha facilitado hace un tiempo atrás el, en ese entonces, Director del Museo Histórico Institucional de Carabineros de Chile, Coronel de Carabineros ® Sr. Juan Osvaldo Castro Nustas, y el otro es el análisis del maestro Goles en el himnario de la Institución, publicado en 1993 y que, con la misma gentileza, me obsequiara la Escuela de Carabineros.

El Himno de Carabineros de Chile, nace en 1910 con la primera letra de la hermosa composición perteneciente al General de Ejército don Francisco Javier Flores Ruiz. En aquellos años, ostentaba el grado de Mayor y comandaba interinamente el ex-Cuerpo de Carabineros. La inspiración le provino a raíz del conocimiento de la labor desarrollada por sus subalternos en los parajes rurales, donde sólo con un caballo, una carabina y una lanza, sumados a su estricta disciplina, otorgaban confianza a los ciudadanos. Esto le permitió, en pocas palabras, descifrar el alma de sus hombres en una poesía sencilla. En ella hablaba del honor, el sacrificio, la inocencia y la paz. Comenzaba con el lema del Cuerpo de Carabineros, que era “Orden y Patria”, y finalizaba con lo que a posteriores sería una realidad: “Carabineros de la Nación”.

Francisco Flores del Campo, hijo del General Flores Ruiz y gran personaje de la cultura musical chilena, comentó en una oportunidad que durante su infancia, escuchó esta canción a su padre, pero con una melodía diferente, probablemente de una cadenciosa marcha de caballería alemana de la cual no existen antecedentes fidedignos. La autoría, eso sí, quedó confirmada por don Ariel Arturo Arancibia González, hijo de don Arturo Arancibia Uribe; autor de la música. El manifestó haber escuchado a su padre sobre la adaptación de la letra a una composición hecha por el General Flores.

El 5 de Marzo de 1912, la letra fue publicada en el diario “El Crepúsculo” de Vallenar como "Canción de los Carabineros" y variaba en algunos puntos, sin perder su escencia. En esta publicación no se indicaba el nombre del autor. Posteriormente, en la revista “Patria” del 27 de Abril de 1912, y que dirigía don Nicanor Molinari y que informaba sobre las actividades de las Fuerzas Armadas, la Policía y el Cuerpo de Carabineros, figura la letra de la "Canción de los Carabineros" con las observaciones precedentes, incluida la ausencia de autor por escrito. Por último, en la revista “Orden y Patria” del mes de Julio de 1927, se publicó el “Texto Oficial de la Canción de los Carabineros", el cual era muy parecido al himno actual, y que figura a continuación:

Canción de los Carabineros (Letra y música: Francisco Javier Flores Ruiz)

I
Orden y Patria son nuestro lema,
la ley espejo de nuestro honor;
del sacrificio somos emblemas
Carabineros de la Nación.

II
Si el mal acecha la paz del nido,
do la inocencia se cobijó,
vamos sin miedo tras el bandido;
somos del débil el protector.

III
Otros la vida gocen en calma,
disfruten ellos dicha y solaz;
nosotros vamos tras de la palma
que el sacrificio nos brindará.

IV
Nuestra bandera flamea al viento
como un heraldo de bienestar;
nuestros clarines son el encanto
con que sus dianas cantan la paz.

V
Duerme tranquila, niña inocente,
No temas nada de bandoleros,
que aquí en el campo por tu hogar velan
tus fieles y amantes carabineros.

Recién fundado Carabineros de Chile, se planteó la necesidad de un himno para el Cuerpo Santiago. Por ello se abrió un concurso nacional que reunió las mejores presentaciones. Se seleccionaron sólo tres, pertenecientes a Emilio Blanchait, Luis Sandoval Bustamante y Arturo Arancibia Uribe, resultando favorecido este último.

Tras haberse aprobado unánimemente, a inicios de 1928, fue acogido paulatinamente por todos los hombres del verde uniforme, y es considerado como un mensaje a la ciudadanía.

Letra y música: Arturo Arancibia Uribe

I
Orden y Patria es nuestro lema,
la ley espejo de nuestro honor;
del sacrificio somos emblema
Carabineros de la Nación.

II
Si el mal acecha la paz del nido,
do la inocencia se cobijó,
vamos sin miedo tras el bandido;
somos del débil el protector.

III
Nuestra bandera flamea al viento
como un heraldo de bienestar;
nuestros clarines son el acento
con que sus dianas cantan la paz.

IV
Otros la vida gocen en calma,
disfruten ellos dicha y solaz;
nosotros vamos tras de la palma
que el sacrificio nos brindará.

V
Duerme tranquila, niña inocente,
sin preocuparte del bandolero,
que por tu sueño dulce y sonriente
vela tu amante carabinero.

VI
Duerme y no temas la sombra oscura
que allá en el valle su tul tendió;
nosotros somos sol que fulgura
Carabineros de la Nación.

El Himno Institucional es, aunque parezca obvio, el canto fundamental de Carabineros de Chile, y es lo primero que aprende todo carabinero. Posee una evidente riqueza melódica, pero según la agudeza del Maestro Goles, existen algunos compases que no se cantan iguales a la melodía concebida por su autor. La explicación radica en que no todas las personas poseen las mismas cualidades para el canto. En contrario, el Orfeón Nacional lo interpreta a la perfección.

El Maestro Goles, como se explica al inicio, manifestó su análisis personal. Creo útil compartirlo.

Los dos primeros versos resumen los principios jurídicos establecidos en la Constitución de 1980. El tercero y cuarto son avalados por el Juramento de Servicio. Es como decir “Somos emblema del sacrificio porque rendimos la vida, si fuese necesario, en defensa del orden de Chile”. Menciona, dicho sea de paso, a todos quienes cayeron en el cumplimiento del deber.

Sobre la frase “nido do la inocencia se cobijó” se hace mención, en sentido figurado, a Chile, a nuestros hogares, nuestro trabajo. Es decir, donde las personas honestas y libres de culpa realizan sus acciones de bien.

La tercera y cuarta estrofas hacen mención a que Carabineros de Chile es cada hombre que viste el verde uniforme, y que su sóla presencia es símbolo de tranquilidad y bienestar para los ciudadanos.

Por último, la quinta y sexta estrofas, nos indican que la vigilia del carabinero garantiza la seguridad.

Pese a que han pasado ya muchos años, las palabras del Himno del Carabinero jamás han perdido su vigencia. Es un himno objetivo, marcial y porqué no decirlo, hasta romántico. Identifica plenamente a Carabineros de Chile y ha sido el canto de batalla para todas las promociones de oficiales, suboficiales y alumnos desde sus inicios.




Fuentes Consultadas:

Himnario Institucional de Carabineros.
Material de apoyo facilitado por el Coronel de Carabineros (R) Juan Osvaldo Castro Nustas.

0 Escuela Macul (Escuela de Suboficiales de Carabineros)

En la época en que Macul era un grupo dependiente de la Escuela de Carabineros, correspondió llevar a cabo un constante y regular trabajo con los alumnos en materia musical. Esto duró aproximadamente hasta 1974, y les fueron enseñaos varios himnos, entre los cuales figuraban “Otro Nuevo Día”, “Bella Bandera de Chile”, “Verde Legión”, etc. 

Les hicieron interpretar variadas y complejas melodías como fue el caso de la Cantata estrenada en su cuartel, y que finalizaba con “El Verde Musgo”. De la misma forma, al concluir el período, fue montada la Cantata a Fabriciano González Urzúa, y que terminaba con “Fabriciano Camarada”. Eran nuevos himnos, y salían de la rutina de entonar cantos de tradición foránea. 

En este período, se obtuvieron logros satisfactorios. Cien hombres de Macul participaron en la grabación de un disco con la Balada de Carabineros y, además, allí fue donde emergió el solita de esta interpretación, escogido de entre cuatro alumnos que reunían similares condiciones vocales. Entre las varias melodías escritas por el maestro Goles, figura “Escuela Macul”, compuso sin otra intención que interpretarlo en una ceremonia interna. 

Jamás se pensó en cantar como himno de la Unidad. Aún así, en una ocasión le fue pedido un himno para la Escuela de Suboficiales, el cual se compuso, instrumentó y enseñó para ser cantado en ceremonia interna. La tradición oral, es decir, la enseñanza de los cantos de una promoción a otra, no es suficiente para mantener la interpretación correcta de una melodía, por ello hace falta el instructor para corregir posibles errores. El himno Escuela Macul tiene su segunda parte en tono mayor y así fue como fue grabado en el LP titulado “Ventisiete de Abril”. Sin embargo, en los últimos años se ha cantado en tono más bajo, lo cual, según el maestro Goles, obedece sólo a la falta de instrucción de canto sistemática y ordenada.


Que se alcen vigorosas nuestras voces,
Carabineros, Escuela Macul,
llevamos con orgullos un emblema
de tradiciones y rectitud.

La Patria ya conoce nuestras obras
de mar sierra y de norte a sur,
y sabe que es el molde donde forja
Suboficiales, Escuela Macul.

Escuela Maculnuestra virtud
es el cumplir y adelante.
Escuela Maculnadie podrá
nuestra misión un instante frenar.



Fuentes Consultadas:

Himnario Institucional de Carabineros de Chile

0 Johann Gottfried Piefke (1815 – 1884)


Johann Gottfried Piefke, nació el 9 de Septiembre de 1815 en Schwerin. Hijo de Dorothea y Johann Piefke, fue un músico militar, maestro de capilla y compositor prusiano.

Piefke nació en 1815, hijo del organista y músico John Piefke y de su madre Dorothea. El 8 de mayo de 1835 se unió al ejército prusiano como músico que tocaba el Oboe en Regimiento Nº 8, en Frankfurt. En 1838 partió al Conservatorio de Música de Berlín.

El 23 de Junio de 1843, Piefke acaba su educación en Berlín y vuelve como Stabshoboist (maestro de música) a su mando en Frankfurt. En 1852, se traslada a Berlín, regresando a Frankfurt en 1860. El 20 de Marzo de 1865 recibe el título, creado expresamente para él, de "Director de los Coros de música de los III cuerpos de ejército".

Aparte de la música militar se dedicó a trabajar en piezas clásicas y se sumaron a los conciertos. Sin embargo, se convirtió en un autor particular por las numerosas marchas que compuso. Entre las más conocidas están Gloria Prusiana y Der Königgratzer.

Falleció el 25 de Enero de 1884 en Frankfurt.


Fuentes Consultadas:

Wikipedia
Viadrina.de/personen/piefke.shtml#bio

0 Enrique Soro Barriga (1884-1954)



Enrique Soro, figura influyente en el ambiente musical chileno, recibió las primeras lecciones de música de su padre, José Soro Sforza, compositor italiano establecido en Concepción en 1875. Luego de vivir su infancia en Chile, Enrique Soro se perfeccionó en Italia, en el Conservatorio de Milán, donde recibió reconocimientos por su labor como compositor, ganando entre otros, el Gran Premio de Composición en 1904. Uno de los aportes de Soro a su vuelta al país, fue su esfuerzo por no reproducir la música operística de moda, intentando cultivar un estilo orientado hacia la música de cámara y sinfónica con un fuerte cariz romántico y post romántico.

En 1906 se convirtió en profesor de armonía y contrapunto del Conservatorio Nacional de Música, llegando a ser su subdirector en 1907 y luego en 1919, director, profesor de composición y profesor de piano. Fue profesor de Domingo Santa Cruz, Adolfo Allende, Nino Marcelli, Héctor Melo, Juan Casanova y Roberto Puelma; todas personalidades relevantes del mundo musical nacional. Estrenó y presentó sus obras en Europa, Estados Unidos y América Latina; grabó rollos matrices para la Aeolian Company, discos para Columbia y consiguió, incluso, un contrato por 50 años con la casa editora Schrimer, una de las más prestigiosas del siglo XX.

Reconocido como un gran improvisador en el piano, estuvo vinculado con grandes personalidades de la época, como Vincent D’Indy, Pietro Mascagni, Camile Saint-Saens, Ignace Paderewsky, Paul Casals, Giacomo Puccini y Maurice Ravel, entre otros. Sus honores, cargos y premios fueron múltiples, entre los que destacan el de vice-presidente de la Sociedad de Compositores Chilenos, la Medalla de Oro por el Himno Centenario a Chile (1910), el nombramiento como miembro de la Sociedad de Compositores de París (1922) y el Premio Nacional de Arte, mención Música, en 1948.

Desde el punto de vista musical, su obra se entronca en la tradición clásico-romántica, con un reconocido estilo sumergido en las formas clásicas, pleno de un sentido lírico espontáneo. La investigadora Raquel Barros reconoce dos períodos en su obra: desde sus inicios hasta 1911, período de inicio, y, posteriormente, desde 1911 hasta su muerte, período de madurez. 

Entre sus obras más conocidas, destaca el Concierto para piano y orquesta en Re Mayor (1919), obra que acusa particular influencia de la música romántica del compositor ruso Piotr I. Tchaikowsky.

Dentro del plano que nos convoca, también destacamos que Enrique Soro, es el autor del Himno a la Bandera:
I

"Salve insigne pendon de Victoria,
desplegado cual regio dosel,
sobre un pueblo ungido de Gloria
por la mano de Dios al nacer"

II

Pabellón tricolor, su destino
busca a Chile a tu amparo feliz;
de tu estrella el fulgor diamantino
alumbrándole va el porvenir.

En la paz, el trabajo, es su lema;
Dios y Patria su santo blasón.
En la guerra eres lúcido emblema
de justicia, de fuerza y unión

Al izarte en su mástil la nave,
brisas y olas te aclaman al par,
pues el mundo tu historia ya sabe
y conoce tu nombre la mar

V

Desde el alto picacho atalayas
los confines con ojo avizor;
y se eleva tu sombra, en las playas,
del Congreso y la industria el fragor


Fuentes consultadas:

memoriachilena.cl

0 Julius Fucik



Julius Fucík nació en Praga en 1872. Desde su infancia se interesó por la música y a los 12 años ya frecuentaba el conservatorio de la capital checa. Tras concluir el curso de violín, frecuentó el de fagot y en poco tiempo se convirtió en uno de los mejores fagotistas checos.

Julius Fucík concluyó sus estudios musicales en 1891 en la clase de composición de Antonín Dvorák. En cierta oportunidad, cuando Julius Fucík interpretó ante el maestro Dvorák su "Obertura Dramática", el célebre compositor le vaticinó que un día sería director de orquestas militares y acertó. Sin embargo, además de dirigir bandas militares, Julius Fucík sería autor de 320 composiciones, entre marchas, valses, oberturas, composiciones orquestales, obras de cámara, canciones, corales y música sacra.

Terminados en 1891 los estudios en el conservatorio de Praga, Julius Fucík se desempeñó durante tres años como fagotista en bandas militares en Krems y Viena. En aquella época las tierras checas formaban parte del imperio austro-húngaro, y ello explica la destinación de Fucík a ciudades austríacas.

Cumplido el servicio militar, Fucík regresó a Praga donde fue contratado como fagotista por el teatro alemán. En 1895 actuó brevemente en la orquesta teatral en la capital croata Zagreb también como fagotista. Simultáneamente se desempeñó como director de la orquesta municipal y de dos corales croatas. Julius Fucík fue nombrado en 1897 director de la orquesta militar en Sarajevo, capital de Bosnia y Herzegovina, que en aquella época formaba parte del imperio austro-húngaro.

En Sarajevo Julius Fucík empezó su brillante carrera de compositor aunque su debú como tal no fue precisamente alentador. Y es que la banda militar que dirigía se negó a interpretar la primera marcha compuesta por él. Julius Fucík no se dejó amilanar y pronto sus composiciones alcanzaron una extraordinaria popularidad.

Al escuchar la música de Julius Fucík nos sorprende la riqueza de los motivos. Fucík es original en cada composición. Un día escribió una composición para fagot, titulada "El viejo gruñón". En una conversación se le escapó a Julius Fucík que para componer la obra le inspiró "el viejo", o sea, el comandante del regimiento.

El comandante se enteró y encolerizado llamó a Fucík para pedirle explicaciones. El compositor confesó que efectivamente había escrito tal obra, pero que en ella no ponía en ridículo a nadie. Al contrario. De la composición emanaba una apacible jovialidad y bondad, argumentaba el autor.

La ira del coronel se aplacó un tanto y el oficial rezongó: "¡Veremos! La escucharé y después...". No concluyó la frase e hizo un gesto amenazador. Al día siguiente el comandante escuchó la composición "El viejo gruñón". Mandó llamar a Fucík y tendiéndole la mano dijo: "Fucík, Ud. es un colosal maestro. Por los gruñidos podría ser yo, pero si en realidad gruñera tan melodiosamente, los soldados no me obedecerían."

En 1900 Julius Fucík fue destinado a Budapest donde dirigió durante diez años orquestas militares. Después se trasladó a Terezín, al norte de Praga, donde dirigía la orquesta del regimiento local.

La orquesta logró tanta popularidad que Fucík actuaba con ella en conciertos en Berlín. En 1913 abandona el servicio militar y funda en la capital alemana su propia editorial musical y una orquesta. Más adelante se dedicaría solamente a la dirección de su orquesta y a la composición.

Julius Fucík fallece repentinamente en 1916, a la edad de 44 años. A través de su melodiosa música nos llegan hasta el día de hoy los ecos de la "belle époque" que ya no volverá, pero que seguimos añorando en nuestro trepidante siglo 21. Entre sus composiciones marciales, destacan:

La Entrada de los Gladiadores (Gran Marcha Cromática).
Marcha Florentina (Gran Marcha Italiana).
Los Niños del Regimiento (Die Regimentskinder).
Danubio.
Marcha Fantástica.
Río Mississipi.
Marcha Herzegovina.
Salve Emperador.
Sempre Avanti.


Fuentes consultadas:

0 Francisco Oliva (1820 – 1872)

Músico militar y compositor. Fue discípulo de José Zapiola. En 1831 entró de aprendiz en la banda de música del Batallón Nº 4. Participó en las dos campañas contra la Confederación Perú-Boliviana a cargo de la música del Batallón “Colchagua”. A su regreso, estuvo trabajando en la organización de las bandas militares del país. En 1853, fue nombrado profesor de instrumentos de viento en el Conservatorio Nacional de Música, en el que formó una generación de distinguidos alumnos. Alcanzó, por sus méritos, la dirección de este establecimiento entre 1870 y 1871. Para su cátedra de composición, escribió un tratado de armonía, que lamentablemente no llegó a publicarse. Fue uno de los redactores del Semanario Musical (1852). Murió rodeado del respeto y cariño de sus contemporáneos.

Dentro de sus obras, destacan “Serenata Militar”, que fue premiada en la Exposición Nacional de 1848 (Pereira Salas, Los Orígenes del Arte Musical en Chile).

Es rescatable, un hecho ocurrido mientras el General O’Higgins se encontraba exiliado en el Perú. Oliva, al mando de la banda del Batallón “Colchagua”, dio un “esquinazo marcial” al Libertador, bajo los balcones de su casa. En esa ocasión, tocaron el Himno de Yungay, y antes de regresar a Chile, al anochecer del 17 de Septiembre de 1839, la oficialidad y las tres bandas regresaron a la casa de don Bernardo y cantaron la antigua estrofa del Himno Nacional, que decía:

“Ved la insignia con que en Chacabuco
al intruso supisteis rendir,
y el augusto tricolor que en Maipo
en un día de triunfos os dio mil”



Fuentes consultadas:

Biobibliografía Musical de Chile, desde los orígenes hasta 1886. Eugenio Pereira Salas. 1978. Ediciones Universidad de Chile.
Revista Musical Chilena N° 145. Enero - Marzo de 1979.

6 de febrero de 2011

0 Reportaje a la Banda Instrumental Escolar de Freirina

Con el compromiso de siempre, El Equipo BMC abre el 2011 con sones del norte de Chile.

Estimados amigos, estamos de regreso…

Y lo hacemos como más nos gusta, pero esta vez, la partida es diferente. Apostamos por mostrar no sólo desfiles y antecedentes históricos de esos que tanto gustan a quienes han dado vueltas por nuestro blog. En esta oportunidad, decidimos hacer del 2011 un año memorable, con nuevas motivaciones, nuevas muestras musicales y nuevas formas de ver este maravilloso mundo en el que, desde 2003, estamos insertos.

Nos trasladamos al norte de Chile, específicamente a la Tercera Región de Atacama. Entre sus intrincados caminos y paisaje semidesértico, un grupo de jóvenes y niños de la mano de un equipo humano que ha creído en ellos y les incentiva permanentemente, desarrollan un hermoso trabajo musical con el cual se han ganado el cariño y apoyo de toda una comunidad. La ciudad de Freirina, ha puesto en marcha su flamante banda instrumental escolar. Instancia que ha tenido precedentes en su historia, vuelve con más fuerza que nunca y desarrolla, junto a su inherente significado, una labor social plenamente rescatable.

Bajo la batuta de Francklin Morales, la banda ha tenido un desarrollo meteórico en cuestión de meses. Hoy, a casi un año de su re-concepción y puesta en marcha, sus integrantes sienten la música más cerca y su incentivo es mayor al saber que, día a día, incrementan su aprendizaje y desarrollo.

Es la primera muestra. Con ella, abrimos el año 2011. Un año que, como decíamos, pretendemos que sea memorable tanto para ustedes como para nosotros. Tal vez este inicio, refleje el espíritu de lo que queremos proyectar, luego de un 2010 que, pese a ser el año de nuestro Bicentenario, fue muy difícil para la gran mayoría de nuestros compatriotas.

Les invitamos a ver y comentar “FREIRINA. SONES DEL FUTURO”. Esperamos sea de vuestro agrado.


19 de enero de 2011

0 José Bernardo Alzedo


Eminente músico peruano, autor de la Canción Nacional del Perú (1821), nacido en Lima el 11 de Agosto de 1798. Sus padres fueron José Isidro Alzedo y Rosa Retuerto. Fue alumno de Fray Cipriano Aguilar en la Academia del Convento de los Agustinos (San Agustín de Lima), y de Fray Pascual Nieves (1) en el Convento de los Domínicos (Santo Domingo). Fue un niño prodigio, pues a los 18 años compuso una Misa en Re menor inspirada en la música de Mozart y Haydn. Ello, le valió el asombro de maestros y condiscípulos. En el Convento de Santo Domingo, llegó a ser hermano terciario, pero lamentablemente, su origen mestizo impidió que siguiera la vocación scerdotal, por lo que fue dispensado de sus votos en 1807.
 
En 1821, se presentó a un concurso nacional junto a otros siete compositores. Dicho concurso, tenía como propósito de elegir un himno para el Perú. Su "Marcha Nacional" fue basada en el Gloria de una Misa anterior que modificó con habilidad, dándole el carácter épico que requería. Fue elegida y estrenada en el Teatro de Lima el 24 de Septiembre de ese mismo año, pasando a ser el Himno Nacional del Perú. A partir de ese inmenso triunfo personal, decidió abandonar el convento y, debido a su amistad con José Francisco Gana, se incorporó como músico mayor con el grado de Subteniente en el Batallón Chile N° 4, participando en varias campañas y prestando brillantes servicios militares.
 
En 1823, se encontraba en Santiago, donde decidió quedarse. Abandonó el ejército e inició su actividad de músico en calidad de profesor particular. En 1829, regresó al Perú con el ánimo de establecerse nuevamente en Lima, esta vez, como profesor de música. No tuvo buenos resultados y decidió regresar a Santiago. Otro intento similar lo hizo en 1841. Hasta 1832 enseñó música en el Colegio Versin y tres años más tarde inició su carrera en la Capilla de Música de la Catedral de Santiago como cantante en la voz de bajo. Con fecha 11 de Febrero de 1835 el secretario del Cabildo Eclesiástico, Bernardino Bilbao, ofició
al ecónomo Manuel Reyes, informándole que el Cabildo "en acuerdo celebrado el día de ayer, ha mandado poner en noticia de Ud., y del Maestro de Capilla una providencia fecha 4 del actual, en que el Sr. Obispo Vicario Apostólico aprueba lo dispuesto por esta Corporación en 30 del pasado Enero, admitiendo a José Bernardo Alzedo en la voz bajo de la Capilla de Música de esta Santa Iglesia Cathedral con la dotación de ciento sesenta y ocho pesos anuales". El 24 de Noviembre fue elegido Maestro de Capilla de la Catedral, como sucesor de Henry Lanza, y dos años más tarde se desempeñó como profesor de canto llano en el Seminario Conciliar, además de profesor de diversos establecimientos de educación pública y se hizo cargo de la dirección de bandas militares. 

Inició una profunda reforma de la Capilla de Música, lo que le valió el reconocimiento de las autoridades eclesiásticas, pues en Mayo de 1852, el Arzobispo le asignó un sobresueldo de doscientos pesos anuales. Ese mismo año, participó junto a Isidora Zegers, Francisco Oliva y José Zapiola en la edición del Semanario Musical, primera publicación especializada en música aparecida en Chile.

Alzedo desempeñó su cargo en la Cateral de Santiago hasta el 15 de Abril de 1864, fecha en que el gobierno peruano le contrató para que dirigiese el Conservatorio de Música que se proyectaba, otorgándole en vista de sus méritos, el nombramiento provisional de Director General de Bandas del Ejército. A edad avanzada, contrajo matrimonio con la dama chilena Juana Rojas y Cea, con quien viajó de regreso al Perú.

La larga vida de José Bernardo Alzedo, está jalonada de una fructífera y abundante obra artística. Fue el mantenedor de la tradición de la música religiosa en nuestro país, y como pedagogo, es autor de un texto didáctico: "Filosofía de la Música" (1869), editado en Lima por cuenta de su gobierno. Esta obra, que fue preparada durante diez años, revela la verdadera preparación de Alzedo en el arte de la música y su cultura en esta materia, tanto desde la perspectiva técnica y científica, como histórica y estética. Su obra, como compositor, se refleja en las 30 obras manuscritas que se han catalogado en el Archivo de Música de la Catedral de Santiago y en más de 40 obras que se conservan en el Perú. Dentro de su lista de composiciones, dentro del contexto que tratamos, figuran dos piezas musicales: "La despedida de las chilenas al Ejército de San Martín, Libertador del Perú". Canto y piano, manuscrito y autógrafo, y "La Araucana, obertura militar orquestada. Partitura autógrafa. En la tradición chilena, se asegura que esta obertura formaba parte de una ópera que el mismo maestro componía.

Notas
1.- Eximio tenor y organista.


Fuentes Consultadas:
 
Biobibliografía Musical de Chile, desde los orígenes hasta 1886. Eugenio Pereira Salas. 1978. Ediciones Universidad de Chile.
Historia de la Música en Chile. Samuel Claro Valdés - Jorge Urrutia Blondel. Instituto de Investigaciones Musicales, Universidad de Chile. 1973.
 

Equipo BMC Copyright © 2011 - |- Template created by O Pregador - |- Powered by Blogger Templates